martes, 10 de mayo de 2011

Poesía cada día...

Llevo algunos días sin publicar ningún poema, por ello pido disculpas a todo aquel que haya entrado en el blog. De todos modos, antes de publicar una nueva poesía os invito a una breve reflexión. Ésta nace de observar que la misma realidad, aquello que nos rodea, resulta en ocasiones un elemento poético riquísimo: así se presenta en ocasiones la primavera, la familia, la libertad... 

Y quizá por ello la poesía de la experiencia siga siendo un referente poético. Y más aquí, en Valencia, donde abundan estos poetas de la experiencia o de lo cotidiano. Sin embargo, frente a aquellos capaces de elevar la misma realidad a la joya de la corona que es la poesía, se encuentran otros que podríamos llamar poetas de la ordinariez. Poetas (y me cuesta otorgarles tan preciado nombre) que logran escribir unos versos más o menos acertados, al menos formalmente, pero que, a pesar de tal virtud, no son capaces de "armar un poema", no son capaces de hacer endecasílabos, sino que únicamente los destrozan, los utilizan, los manipulan... 

A pesar de todos ellos, "siempre habrá poesía". Porque siempre habrá realidad y porque siempre habrá quien la entienda. En el próximo mes toca "hacer endecasílabos" de la semántica, de la filosofía del lenguaje... Gracias a Dios, ¡siempre habrá poesía!


3 comentarios:

Fon dijo...

Pero.. ¿qué es poesía? al final, bueno, la eterna pregunta. Definir ya es delimitar, por eso la poesía parece indefinible porque es indelimitable. No lo sé ni yo, pero los poetas de ordinariez son poetas porque escriben poesia aunque sea basura ¿no? Si a un edificio le llamamos edificio tenga aluminosis, también un poema lo será aunque este mal escrito. ... me voy por los cerros, y yo oye la poesía de lo ordinario o como dices de la experiencia me gusta, a veces pienso que es lo único de lo que se puede escribir, eso sin caer en lo obvio, o lo zafio..

un abrzo!

Ignacio Pagés dijo...

Evidentemente, Alfonso, delimitar el concepto de qué es poesía es algo que no poedmos hacer, pues tampoco podemos delimitar la realidad, que es la que es.

No digo que los poetas de la experiencia no sean poetas, ni mucho menos. Sino que aquellos que escriben versos cayendo en lo obvio, en lo zafio (con eso me refiero a la ordinariez) no pueden ser llamados poetas, ni sus poemas pueden ser considerados poesía.

También a mi me gusta la poesía de la experiencia, no toda (eso ya lo hemos hablado). Sin embargo, no todo versador de la experiencia es poeta. Igual que el manual de Derecho Administrativo o el de Penal no son, creo, literatura.

Un abrazo y hasta pronto!
IGNACIO

J. Carreras Guixé dijo...

Muy interesante reflexión...
La poesía es una forma de intentar expresar la belleza que percibimos. La realidad es la que es, nos supera, y no podemos encerrarla en nuestras palabras... Por eso buscamos palabras nuevas, o usamos las que conocemos por aproximación, para expresar algo que no sabemos cómo nombrar... Usar versos para decir ordinarieces, yo no lo llamaría poesía, ni siquiera mala. Me parece una estupidez, como usar el coche para dar la vuelta a la manzana (a no ser que sea una manzana inmensa): te quedas donde estabas, pero has gastado gasolina y tiempo. Los versos sirven para hacer poesía, como el coche para viajar. Pero unos versos que dicen ordinarieces no son poesías, como dar la vuelta a la manzana en coche no es un viaje.